Modernización y competencia cooperativa, dos herramientas para enfrentar la crisis global alimentaria desde el comercio de provisiones

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diciembre 10, 2018

Modernización y competencia cooperativa, dos herramientas para enfrentar la crisis global alimentaria desde el comercio de provisiones

(Santo Domingo, 07 de agosto de 2008) René Villarreal, presidente del Centro Capital Intelectual y Competitividad (Cecic), dijo en la conferencia “La crisis global alimentaria y los desafíos del comercio de provisiones: hacia un programa de modernización competitiva”, que la modernización del sector de comercio de provisiones y el establecimiento de parámetros de competencia cooperativa son piezas clave para enfrentar la crisis alimentaria, que en el caso dominicano no tienen que ver con el abasto, sino con el incremento de los costos de los productos.

Villarreal habló en la mañana de este jueves en el auditorio de la Fundación Global Democracia y Desarrollo (FUNGLODE), en una actividad organizada por la entidad sin fines de lucro en colaboración con el Frente Nacional de Comerciantes; Detallistas, Mayoristas, Dueños de Supermercados y Dueños de Surtidoras de la República Dominicana.

René Villarreal planteó que la crisis global alimentaria se ha caracterizado por un crecimiento internacional en los precios de los alimentos desde 2007 hasta la actualidad. “Los precios internacionales de los principales productos alimentarios alcanzaron los niveles máximos de los últimos 50 años, mientras que los precios en términos reales fueron los más altos en casi 30 años. De acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) el Índice de Precios de Alimentos de Comercio Internacional se incrementó 130% de enero del 2002 a junio del 2008, y en un 50% de enero del 2007 a junio del 2008”.

El especialista mexicano enumeró dos de las principales causas que han impulsado dicho aumento: el incremento de la demanda de cereales, como el maíz o soya, para producir bioenergéticos, lo cual ha elevado el costo de los granos; y la subida de los precios del petróleo, que ha provocado el alza de los costos de transporte y logística, así como de algunos insumos utilizados en la producción, tales como fertilizantes.

A pesar de ello, Villarreal cree que, en República Dominicana, el sector agroalimentario “no enfrenta un problema de abasto de alimentos, sino más bien de inflación de costos, ya que dentro del país se produce aproximadamente el 80 % de los alimentos de la canasta básica que conforman su consumo nacional”. Así, afirmó que el desafío es “enfrentar el impacto del aumento en los costos con mayor productividad. El camino a la modernización competitiva en toda la cadena alimentaria: productor-mayorista-colmados-pequeños y medianos supermercados-surtidoras y consumidor final”.

En tal contexto, René Villarreal identificó tres dimensiones desde las que hacer hacer frente a la crisis mundial de los alimentos: la social; la macroeconómica; y la sectorial del comercio de provisiones. Para los dos primeros casos se refirió al programa lanzado recientemente por el gobierno del Presidente Leonel Fernández. “Busca apoyar a los consumidores de menor ingreso en el corto plazo”, con la focalización de subsidios, el incremento salarial del sector público y la aplicación de ciertas medidas en el sector agroalimentario que lleva a “un planteamiento integral de fortalecimiento a la producción, al desarrollo y modernización tecnológica del sector, que permita elevar la producción así como su productividad y competitividad”.

El desafío para el sector del comercio

De acuerdo al experto mexicano, consiste en “ser más productivos, y para ello se requiere de un ´Programa para la Modernización Competitiva del Comercio de Provisiones´, que contemple una estrategia de integración “Hacia Atrás” -con los productores y mayoristas, potenciando y culminando el proyecto de Merca Santo Domingo como un Centro Logístico de Distribución Agroalimentaria- y “Hacia Delante”, con el consumidor final -como por ejemplo con la política social del Gobierno a través del programa Solidaridad”.

Villarreal dijo que se da un paso de avance hacia la modernidad “usando los puntos de verificación electrónica (veriphones) con un enfoque de satisfacción integral de las necesidades del cliente, y esto en el futuro abre a los propios comercios el mercado del crédito comercial, utilizando la tarjetas de crédito y débito, ampliando las ventas bajo un esquema ´ganar-ganar´, y esto es de suma positiva para todo el comercio”.

Para el especialista mexicano, todo esto implica “entender que los comerciantes asociados a un Programa de Modernización Competitiva deben pasar de un enfoque de Competencia Darwinista a Competencia Cooperativa, esto es pasar de suma cero, lo que uno gana el otro pierde, hacia un modelo de suma positiva donde todos indefectiblemente ganamos: el mayorista, el pequeño y mediano supermercado, el detallista, las surtidoras, el consumidor y todo el país”.

“Así los pequeños y medianos supermercados, los colmados, las surtidoras y los mayoristas deben integrarse funcionalmente para modernizar sus empresas, disminuir los costos de distribución y comercialización, mejorar sus niveles de productividad y ofrecer productos de mayor valor agregado que satisfagan de manera integral las necesidades de sus clientes”, explicó René Villarreal.

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